lunes, 13 de julio de 2009

JUEGOS QUE SE JUEGAN

Capítulo 12

Desde niños nuestros padres nos enseñan a jugar de distintas maneras, e incluso nos compraban los juegos de moda. Como olvidar el metrópolis, ahora el Gran Santiago, el ludo y las damas con el mismo tablero de ajedrez. Como no recordar los juegos en el colegio las naciones, la escondida, el tombo y muchos más. Al recordar mi niñez me pregunto

¿Nos preparan cuando niños para jugar cuando seamos adultos?

¿Estamos siempre compitiendo con el otro?

¿Jugamos para no hacernos responsables de lo que hacemos?

Hace un par de viernes conocí a Francisco. Un mino guapo, alto, simpático, buen bailarín y muy agradable. En resumen llegamos a su depa a las 4 horas de habernos conocidos. Llovía mucho esa noche en Sancity, pero no importó para nada ni los truenos ni relámpagos a la hora de tener sexo. Fue genial, el despertar mejor, donde volvimos a tirar. No quedamos en nada claro, solo nos dimos los teléfonos y quedamos en llamarnos.

Fernando sigue con Gino el guardia o ex guardia del condominio. Su juego, llamarse y decirse cosas para volver a tener sexo.

No supe nada de Francisco hasta el martes que me llamó y quedamos de juntarnos ese mismo día en la noche. Fue divertido ya que cuando nos vimos no sabíamos como saludarnos, si en la cara o en la boca y jugamos a ser no sé que. Nos saludamos en la boca, muchos abrazos ya que él había tenido un mal día. Entre conversa, abrazos, tomadas de manos y besos, salieron unos masajes y luego tirar. En la despedida un buen beso en la boca y un nos llamamos.

Alexis y Pato no sé en que juego están. Hace más de una semana que no se ven y Pato no ha llamado a Alexis hace casi lo mismo. Eso se llama jugar que ya no quiero estar contigo pero a ti no te lo digo. Lo único que sé, es que quedaron de juntarse a conversar. ¿Cuándo? El juego lo dirá.

Salí con Alexis el viernes a bailar junto con mis Manina y Natalia. Ellas primera vez que iban a una disco gay y lo pasaron super, sobretodo con los vedetos. Agarraban lo que más podían y bailaron con cuanto hombre tenían en frente, jugaban a que conquistaban con sus movimientos eróticos a tanto hombre, pero lo que no tomaban en cuenta que todos eran gay, pero el juego era entretenido. Me pregunto:
¿ con tanto movimiento erótico, algún hombre gay se habrá excitado con ellas?
Más de alguno que si y más de alguno jugó a creerse hétero.

Yo igual jugué con Héctor, un ex pinche. Atiné toda la noche con él y entre copetes y besos jugamos a ser la pareja feliz que nunca funcionó en el pasado.

El sábado hablé con Francisco y tipo 7 de la tarde estaba en su depa con una rosa en la mano de regalo para él. Nos volvimos a saludar con un beso en la boca, él se sorprendió con el regalo pero me dijo que le había gustado mucho. Cual fue mi error para notar en él una cierta incomodidad, que le dije que me gustaba, que quería aprender a conocerlo y que él me conociera. Y aunque él no quiera nada serio por el momento, entraré en el juego de la seducción y la conquista. Y para no adelantarme al juego iré despacio, sin apuros y con mucha inteligencia, veremos si al final el juego lo gane yo o simplemente quedemos en un empate, porque en el juego del amor es mejor perder un amor y no un amigo. Al final igual ganaré.

lunes, 6 de julio de 2009

EX PAREJAS VERSUS AMIGOS

Capítulo 11

Siempre guardamos algo que ya no usamos, un jeans, una polera, un par de zapatillas.

¿Y qué pasa con las ex parejas?

¿Las desechamos por completo?

¿Podemos quedar como amigos?

Conversando con mi amiga Estefani me decía que eso dependía mucho de cómo fuera el término de la relación. Si era en mala, se desechaba al mino y no lo volvías a saludar nunca más en la vida. Ahora si el término era bueno a veces funcionaba más la amistad que la relación. Hay ocasiones en que las relaciones con los ex son tan buenas como amigos que salen juntos y se presentan a sus nuevas parejas.

Cuando terminé con mi primera pareja lo hicimos en buena y yo le dejé muy claro que ya no quería seguir con él, que ya no sentía lo mismo. Él al principio lo entendió pero después estuvo pidiéndome e intentando que volviéramos, incluso recuerdo que yo terminé en marzo y en diciembre nos vimos para entregarnos regalos de navidad, además él igual visitaba a mi familia. Todo iba bien hasta que se enteró que yo había conocido a alguien. Fue a mi casa y se molestó, desde ese día la comunicación nunca fue igual.

Con mi segunda pareja, el término fue malo y nuestra despedida fue en un motel. Despues de eso nunca más lo saludé. Solo le hablé el dia que falleció su madre, lo llamé por teléfono para darle mis condolencias, a pesar que la señora me odiaba y yo no la soportaba.
Creo que a mí no me funciona el ser amigo de un ex. Lo que sí puedo tener es un amigo con ventajas y tengo algunos que solo nos juntamos para tener buen sexo.

¿Después de haber amado tanto a una pareja, se borran de raíz los sentimientos?

El caso de Fernando mi amigo colorín es diferente. Él tuvo unos encuentros sexuales con uno de sus mejores amigos, pero después de eso todo comenzó muy mal entre ellos. Lo lamentable es que Fernando se enamoró de su amigo y sufría mucho cuando éste no lo pescaba o simplemente tenía algún pololo. Eso causaba mucho dolor a Fernando. Fue tanto que prefería no ir donde sabía que él estaba, lo malo que trabajaban juntos así que era inevitable verlo. Me pregunto:

¿Al pasar la línea de la amistad se debe dejar en claro si son amigos o amigos para tener sexo?

Y al ser así

¿Debemos ser lo bastante consciente para no involucrar otro tipo de sentimientos?

Mi amigo Pedro tuvo una pareja que duró 2 años. Toda la relación fue buena, pero nunca vivieron juntos. El término fue que a su ex se le olvidó contarle que por su trabajo se iría 6 o 7 meses a Estados Unidos. Se amaban mucho pero su ex le dijo días antes de irse lo de su larga estancia. Pedro decidió viajar en algún momento donde estaría él, pero su ex le dijo que no lo hiciera por él. Después de una larga discusión decidieron terminar.

Cinco meses después se encontraron en una reunión social. Pedro al verlo no pudo dejar de sentir el gran amor que todavía le tenía y por supuesto preguntarle porque tan luego su regreso. Pero su ex no estaba solo, ya estaba acompañado. Era un chileno que vivía en Estados Unidos.
Pedro no lo podía creer y decidió después de un mes llamarlo como amigo y almorzar con él. Todo iba bien hasta cuando su ex le dijo que se quedaba en Chile con su nueva pareja y que vivirían juntos. Pedro no pudo esconder su rabia, le gritó y reprochó que como en tan poco tiempo se iría a vivir con su pareja, si en los 2 años de su relación y supuestos te amo, nunca quiso hacerlo con él. La respuesta de su ex fue: todo cambia. Pedro se fue enfurecido. El ex llamó a Pedro varias veces pero él no le contestó, hasta que entendió que no podía hacer nada. La próxima vez que él ex lo llamó Pedro respondió la llamada diciéndole: discúlpame por lo del otro día, sé feliz con él. Y así entendió que con el tiempo podría llegar a ser su amigo.