martes, 28 de abril de 2009

AMORES EXTRANJEROS O EXTRAÑOS


CAPITULO 6


¿Quién no ha dejado en el extranjero algún amor?

Cuando estuve en México por gira con la Compañía de Teatro Esperanza, Patricio, Sergio y yo, conocimos a mucha gente. Un día fuimos a una disco gay, se llamaba El Taller. Fue la primera vez que veíamos vedetos que quedaban en pelota y muy erectados. Era toda una novedad para nosotros. Hablo del año 99. Ese día Patricio atinó con un mexicano de bigotes y bien atractivo. Sergio y yo dedicados a mirar, tomar y bailar.

En el hotel donde estábamos, un día en la piscina había tomando sol un mino espectacular y mi amigo Pato se lo pinchó gracias a sus lindos ojos verdes y su cara de “te comería”. El hombre era un francés que medía como 1.90 cms. Ojos azules, un cuerpo envidiable, un traje de baño diminuto. En resumen un mino muy rico. Patricio se desaparecía muchas veces y por algunas horas y ¿Dónde estaba? En la habitación del francés, haciendo de todo, según nos contó después a Sergio y a mí.

El pololo mexicano de Pato nos presentó a un amigo que por supuesto se enganchó con Sergio. Así salíamos los 5 a bailar y conocer México. De los 21 días que estuvimos, 18 tuvieron pololo mis amigos y yo solo mirar y mirar.

En mi segunda ida a Cali, Colombia, fui con Sergio y el primer día que llegué conocí a Alonso, nos topamos en todos lados, actuaciones, almuerzos, encuentros y paseos. En uno de esos encuentros nos pusimos a conversar, el gusto y la atracción fue mutua. El último día que nos vimos me regaló el sombrero con el que actuaba y yo solo mi pañuelo con mis iniciales y mi sudor. Nos hicieron una despedida a todos lo grupos extranjeros que habíamos estado en el Festival de teatro Latinoamericano. Llovía mucho esa noche. Nos llevaron a un Club al aire libre, solo nos cubría el enorme techo de paja. Mucho ron y mucha salsa y ahí estábamos, mirándonos toda la noche. En algún momento nos fuimos solos a conversar, alejados de todos. Ahí nos despedimos con un fuerte abrazo y nada más. Era la primera vez que me gustaba alguien en un viaje al extranjero. Yo pensé que todo había quedado ahí pero después unos compañeros y yo nos fuimos al hotel donde el grupo de Alonso se alojaba. Cuando llegamos, toqué la puerta de su habitación, él se sorprendió mucho al verme ahí. Nos fuimos a conversar al último piso del hotel y nos sentamos en las escaleras. No tuvimos que decirnos nada, solo tomarnos de las manos y besarnos por mucho rato. Luego nos fuimos al ascensor y estuvimos mucho rato más.

¿Se enamorará uno en el extranjero?

¿Es la emoción del viaje, el acento caribeño o el calor que te hace sentir cosas especiales?

Nos escribimos algunas veces y después nunca más supe de él.

En mi tercer viaje a Colombia, estuve en Guacary, una ciudad cerca de Cali, conocí a John Jalver, un colombiano de 23 años, muy guapo. Pasamos muchos momentos juntos, fue un pololeo de verano los 15 días que estuve allá. Él, se fue a Bogotá un día antes que yo y cual fue mi sorpresa, al otro día cuando llegué al aeropuerto de Bogotá, él estaba ahí esperándome con algunos regalos y un sobre con una carta. La despedida fue muy llorada por parte de ambos y con promesas de te escribiré, te llamaré y te quiero. Me sentí muy enganchado o enamorado de él, pero de que servía. Estuvimos muchos meses escribiéndonos y hablando por teléfono, incluso él quería venir a Chile. Todo fue aminorándose y alejándose cada vez más. Yo acá en Chile tenía pareja. Por primera vez había sido infiel, pero como fue en el extranjero y no en Chile, es como si no fue.

Mi amigo y compañero de teatro Patricio tampoco estuvo ausente de cupido y atinó duro o más que duro con el animador del Festival de teatro. Fue tanto el amor o calentura que él mino lo vino a ver a Chile. Y ahí estaba Pato, viviendo con su ex pareja y con el novio colombiano, el cual Pato hecho muy luego a su país.

Años después supe que el novio colombiano de Pato había fallecido en de VIH. Que lástima era una linda persona, yo lo había aprendido a conocer en los casi tres meses que estuvo acá, incluso fue varias veces a mi casa y conoció a mi familia. Pero así él la vida ¿o no?

El año 2003 nos fuimos nuevamente a México pero esta vez a Puebla. Con Pato conocimos discos, pub y hasta fuimos a un sauna, el cual Pato disfrutó con unos cuantos mexicanos. Yo pinché mucho de miradas y conversaciones, pero los mexicanos no son muy guapos que digamos, sobretodo los de las provincias.

La casa donde nos alojábamos era muy grande, de tres pisos, con muchas habitaciones y baños. Después de compartir experiencias con todas la compañías de teatro que habían nos quedamos algunos chilenos con actores de Tabasco, una provincia de México. Entre conversa, risas y muchas cervezas , nos miramos con un tipo, no era tan feo con respecto a los otros que habían, no se si fueron las muchas cervezas y lo mareado que ya estaba que le encontré un que se yo. Para resumir un poco ya eran las 5 de la mañana y nos metimos a uno de los baños del primer piso de la casa. Para que no se diera cuenta nadie que estábamos ahí y lo que queríamos hacer, saqué la ampolleta y comenzó toda la acción, besos, caricias y agarrones. Estábamos en lo mejor cuando el dueño de la casa entró y casi nos pilló con las manos en la masa. Yo solo disimulé que estaba solo, luego salí y me fui a acostar y del mexicano no supe nada, ni como salió del baño. Nunca más pasó nada con él aunque nos seguimos viendo durante todo el festival.

Fui a Cuba, pero esta vez sin mi amigo Patricio, así que no estuve muy acompañado, pero me sucedió algo realmente importante para mí. Mientras caminábamos con mis compañeros de teatro por una de las calles principales de la Habana, no dejé de mirar el paisaje y de sorprenderme, puta que son lindos los cubanos, me enamoraba cada 5 segundos y también te miraban harto. Después de casi 12 horas en bus llegamos a la ciudad de Holguín. Nos llevaron a un Hotel a desayunar y entrando lo vi. Un cubano precioso, yo entraba, él salía del Hotel. Nos miramos y listo. Durante el resto de los días nos miramos, él me sacaba fotos donde me veía. Un día lo saludé y conversamos. Se llamaba Karel, 21 años y estudiaba periodismo. Desde ese día donde nos veíamos conversábamos, él acompañaba a los periodistas que venían de la Habana a cubrir el festival. En la playa de Bariay también estuvimos conversando. Puta que es lindo él mino, pero no pasa nada. El día que volvía a la Habana para luego volver a Chile, se fue a despedir de mí. Nos juntamos en una de las plazas de Olguín cerca de una iglesia. Le regalé algunas cosas que tenía y que sabia a él le servirían como shampoo, bálsamo y jabón líquido, cosas que son muy caras allá. Luego nos tomamos de las manos nos besamos sin importar que era un lugar público, que tenía pocos minutos para estar con él y que mis compañeros estaban a pocos metros de ahí esperándome en el bus.

Hasta hoy nos escribimos mail y hablamos por teléfono. Él me dice mi pololo chileno y yo a pesar de todo tengo un pololo cubano.

Mi amigo Alexis me lo había dicho, vas a ir a Cuba y te enamorarás de un cubano. Él lo decía porque la primera vez que fue conoció a uno y ya ha ido 6 veces a Cuba a ver a su pololo el cual pronto se lo traerá a Chile, ya tiene muchos trámites adelantados.

¿Será verdad que amor de lejos, amor de pendejos?

Aunque Alexis tiene casi todo adelantado para que venga su pololo cubano, igual no pierde el tiempo acá.

martes, 21 de abril de 2009

EX PINCHES, PINCHES Y MAS PINCHES

CAPITULO 5


Hoy es martes día de carrete y fui solo a la disco, allá me encontré con Alexis. Antes de llegar había chateado con Marco, un mino de la pagina gaydar y quedamos de encontrarnos en la disco. Justo hoy se me juntaron dos ex pinches, Luis y Bastián, que hacia tiempo no veía.

Con Marco el chico internet no hubo nada de onda de parte de ambos, además yo venía con un prejuicio sobre él ya que mis amigos del depa lo conocían, que era muy lindo pero que había salido miss Fausto, saben que significa eso, que se vistió de mujer para participar en un concurso de belleza. No tengo nada contra eso, pero para mi no, chao. Le dije hola hablamos un rato y después, adiós.

Bastián me sacó a bailar y se colocó justo al lado de Luis. Y ahí estaba yo, entremedio de los dos ex pinches, pero me sentía super, casi doña Flor y sus dos maridos.

No lo pasé muy bien esa noche, en cambio mi amigo Alexis se pescó a un lolito y se besó hasta en la entrada de la disco cuando salíamos, y yo botao como un pucho, pero bueno no todos los martes son iguales.

¿Será un premio el pinchar con un mino siempre en la disco y no irse sin nada de nada?

Hoy es sábado y tengo ganas de ir a bailar, pero con quien. Recurrí a la libreta de teléfonos y encontré el de Alejandro, el profe de ingles, un ex pinche. Lo llamé para que viniera a mi casa. Llegó como a las 11 de la noche y bien abrigado ya que hacía mucho frío. Le serví un ron y yo mi vodka tónica. Entre conversa, tragos y cigarros decidimos ir a bailar. Nos besamos toda la noche como si fuéramos pareja y estuviéramos enamorados. Como a las 4 de la mañana decidimos irnos. No andábamos con plata como para irnos a un motel así que nos fuimos a mi casa. El problema era que en casa estaba mi papá, pero eso era lo entretenido. Y como yo se que cuando mi papá duerme ¡duerme! Me arriesgué a que Alejandro se quedara esa noche. Lo pasamos súper, no contaré detalles, pero estuvo muy bien. Despertamos como a las 9 de la mañana y volvimos a tener sexo.

¿Es bueno el sexo en la mañana después de un carrete?

Creo que sí, porque estuvo mejor que la anterior. Mi papá se levantó y el problema era como hacer que Alejandro se fuera sin que él lo viera y enterara que yo había dormido con alguien esa noche. Así que me levanté y menos mal que no había pan, le dije que fuera a comprar para tomar desayuno. Y dio resultado. Al salir mi papá Alejandro se vistió rápidamente y con mucha tranquilidad me besó y se fue.

¿Es entretenido ese tipo de adrenalina en el cuerpo?
¿Cuántas veces hacemos cosas arriesgadas en la vida?

No lo sé, pero que lo pasé bien, lo pasé muy bien. A Alejandro nunca más lo llamé ni lo vi.

Hoy fui a la disco con otro amigo, Mario. Llegamos como a la una de la mañana y él se andaba arrancando de un flaco con el cual se acostó el sábado anterior. Yo me encontré con Alexis así que estuvimos bailando los tres. En un momento nos quedamos solos con Mario, nos compramos unos tragos, vimos el show y llegó el flaco del cual Mario se arrancaba y como pudimos nos zafamos de él. Terminó el show y me encontré con Rodolfo, un mino que no veía hace como 5 años, con el cual salí alguna vez pero nunca pasó nada. Bailamos, conversamos y pasó lo que no pasó en el pasado, atinamos el resto de la noche que quedaba, fue súper rico estar con él, besaba como a mi me gusta, tierno y osado a la vez, me gustó mucho. Al salir nos dimos los teléfonos y quedamos de estar en contacto.

¿Cuándo nos reencontramos con un ex pinche, ese gusto vuelve al presente?

A los tres días después nos juntamos en un pequeño café ubicado en Huérfanos con Maturana, justo en la plaza Brasil. Un lugar en un segundo piso y muy acogedor. El vestía un jeans ajustado que marcaba muy bien sus piernas y culo, un polerón y parka corta. Hablamos de todo pero noté que no había mucha onda. Creo que lo que pasó entre nosotros debía pasar ese martes atrás.

¿Será que quería sacarme el gusto de atinar con él y nada más?

Es 31 de octubre, eso significa noche de brujas y mi primo Juan con su pareja Gustavo me pasan a buscar a mi casa donde yo los espero con Alexis. Llegamos a la disco y estaba repleta. Había una enorme fila para entrar y no digo cola para no ofender a nadie jejejeje. Nos recibían unas locas disfrazadas y nos regalaban dulces. Por supuesto sacamos unos chupetes, algo había que chupar esa noche, aunque fuera un dulce. Los disfraces variaban desde los trajes antiguos, animales, fuerzas armadas hasta solo vestirse de mujer. Además no toda la gente se disfraza solo a los que les gusta y son más osados. Nos tomamos los tragos respectivos y de repente llegó él, un mino que yo lo ubico de hace 3 meses y solo nos hemos mirado. Mide 1.90, macizo y buenmozo.

Con unos tragos de más me pongo puntudo, así que a la distancia le dije hola, después de muchas miradas y sonrisas respondió a mi saludo. Para resumir un poco en el show de las 3 de la mañana, hablamos. Se llamaba Pablo, trabaja y estudia trabajo social. Estuvimos toda la noche juntos, atinamos bien y a las 6 de la mañana nos despedimos y nos dimos los teléfonos.

Hablamos por varios días y cuando nos juntamos percibí que no había nada de onda. Creo que nos sacamos el gusto y nada más. Nunca más nos llamamos.

Volví a juntarme el sábado con mis primos y Alexis. En la disco estaba Julián un mino con el cual yo había atinado unos meses atrás y me había dicho el sábado anterior cuando yo estaba con Pablo que yo le gustaba mucho. Me acerqué, conversamos la nada misma y me puse a atinar con él delante de sus amigos y mis primos. Unos besos locos y adiós. Con mis primos y Alexis nos tomamos varios tragos así que andábamos arriba de la pelota, pero lo estábamos pasando súper bien. Un rato más tarde volví a encontrarme con Julián y atinamos nuevamente. Hasta que después del show se me acercó un mino bien simpático con unos ojos verdes lindísimos y adivinen, terminé atinando con él todo el resto de la noche.

¿Hay momentos que nos volvemos unas maracas?

Mauricio era su nombre, hablamos por teléfono todo el domingo y quedamos de juntarnos en la semana. El miércoles nos juntamos a tomar café en mi casa. Estuvo re entretenido, conversamos mucho y nos conocimos un poquito más.

¿Será bueno invitar al mino a la casa en la primera cita?

Hoy sábado Mauricio me llama y me dice que no se podrá juntar conmigo, debe viajar a Curicó, falleció un tío. Esto me sonó a chiva pero bueno. Resumiendo no lo llamé más, hasta que él después de un tiempo me llamó porque quería verme, pero ahora fui yo quien dijo no gracias, debo viajar, jejejej.

jueves, 16 de abril de 2009

INTERNET, MOTELES, GUEVEOS Y CITAS

CAPITULO 4

Es increíble lo que puedes hacer gracias al internet: chatear, conocer gente, citas, comprar películas pornos y por supuesto mucho, pero mucho gueveo y sexo.

Hace algún tiempo atrás envié unos mensajes por gaydar, una página para conocer minos y recibí uno de Jaime, de eso hace dos semanas que hablamos todos los días por teléfono, un tipo de 29 años, vive solo, trabaja en una consultora de proyectos y por las fotos se ve bien. Hemos hablado de todo y se ve entusiasmado conmigo. A mí me parece un tipo interesante de conocer, de ahí a que suceda algo más el tiempo lo dirá. Él parece un tipo perfecto, buenmozo, independiente, trabaja, buena edad, varonil, pero no lo sé.

¿Será que cuando el tipo está bien, le buscamos la quinta pata al gato?

Hoy recibí 5 mensajes más en gaydar, minos de todas las edades y gustos, menos mal que todos son lindos, así que me puse a contestar los mensajes y di correo y número de teléfono, más de algo puede resultar, estoy soltero y con ganas de no estarlo.

¿Será mucho estar conociendo demasiados minos?

¿Estaré muy urgido?

No lo sé, pero por el momento tendré muchas citas esta semana.

Aburrido sin tener nada que hacer en el depa de Daniel y Carlos, me puse a chatear y encontré un mino de 20 años, muy buenmozo al menos por cam y sin más ni más lo invité a un motel que queda a dos cuadras del depa. Todos mis amigos lo conocían menos yo, así que no juntamos a la una y media de la tarde. Almorzamos y comimos postre en el motel. Fue un almuerzo a todo cachete jejeje. Salimos tipo 4 de la tarde y un chao, te llamo. Jamás lo volví a llamar y él tampoco.

¿A los treinta y tantos es recomendable unos minos de veintitantos?

Para la cama si, porque para algo serio, nada, todavía no saben pa’ donde va la micro. Pero un gustito de vez en cuando, lo que para mí han sido reiterados veintitantos.

Hoy es martes, noche de naxos discoteque, me voy a juntar con Alexis para celebrar el cumpleaños de Lalo un amigo de muchos años que le decimos Emperatriz Ferrer, su nombre artístico jejeje, y como la disco es gratis, solo plata para la micro, los cigarros y uno que otro copete.

Llegué tipo una de la mañana y ya estaba Alexis y él cumpleañero jamás llegó, así que celebramos el cumpleaños sin él. La parrilla estaba variada y buena esta semana. Muchos minos guenos. Y ahí lo encontré, un mino de mi estatura, blanquito, delgado, buenmozo y bailando con unas amigas y amigos de él. Y yo ahí bailando con Alexis y con dos vodka tónica en el cuerpo. Nos miramos un rato y luego se me perdió, pero bueno así suceden las cosas. En un momento quede solo ya que Alexis se fue de cacería. Y ahí estaba yo parado cuando el niño bonito pasó y nos quedamos mirando y la dura no se movió de ahí hasta que volvió a pasar, pero ni me pescó, así que lo seguí hasta donde él estaba y me hice el lindo o la bonita como dicen mis amigos. Mi sorpresa fue que en un momento siento una voz en mi oído que me dice ¿bailemos? Al darme vuelta y mirar hacia atrás era ¡él!, le dije que sí altiro, ni tonto. Lo primero que me dijo fue su nombre, Andrés. Luego bailamos mucho y conversamos de todo, hasta comentamos la teleserie de moda, Los Pincheira y cuando la disco terminaba, bailamos un lento ochentero. Con ese ambiente y en la última canción se acercó y me besó. Salimos de la disco con el zumbido típico en los oídos por la música tan fuerte y caminamos hacia cumming, fumando, con mucho frío a las 5 de la mañana y con una linda luna llena. Yo andaba con las llaves del depa de mis amigos, así que no me iría a mi casa. Antes de despedirnos nos dimos los teléfonos para seguir en contacto. Llegué a las 7 de la mañana al depa y recién ahí me acordé de Alexis. Ni siquiera me despedí de él y no se con quien ni como se fue.

¿No será mucho llegar a las 7 de la mañana día miércoles?

Nos vimos toda la semana, en su depa, en un pub, el sábado en un asado y en la semana desapareció, no más llamados, que ha estado ocupado, que no está preparado para nada serio y bla, bla, bla, lo mismo de siempre y como yo estoy super relajado le dije ok. Además no quiero casarme todavía, así que hasta ahí no más quedó el romance.

¿No quieren compromiso serio las personas o serán solo los gay?
¿Nos pasamos intentando e intentando relaciones?

No lo sé, pero yo estoy dispuesto a conocer gente y ya llegará el príncipe azul. Puta que me puse siútico, cursi y maricón.

martes, 7 de abril de 2009

PUTAS O PERÍODOS

Capítulo 3


Mi amigo Antonio ha salido mucho estos días pero no sé con quien. Creo que sé esta despidiendo de las vacaciones de invierno que muy pronto terminan. Y claro que las ha disfrutado llevando a algunos a su dormitorio, de los cuales dos conocí. Los amigos lo llamamos él “disfruta”, porque se puede comer cualquier cosa.

Esta semana me he visto con Luis casi todos los días. El viernes en su departamento que queda muy cerca del de mis amigos, incursionamos en grado 3 en el living y en el dormitorio. Los siguiente 5 días no nos vimos.

¿Se habrá enfriado el gusto por conocernos y estar juntos?

Parece que ya no hay mucho interés de parte de él, y lo malo es que yo me entusiasmo con facilidad, pero bueno, así no mas son las cosas.

Aburrido en mi casa decidí salir a pesar de la lluvia que había en Sancity esa tarde. Caminé hasta el metro Irarrázabal y llegué al depa de Daniel y Carlos como sopa de mojado ya que no salí con paraguas. Luego de secarme un rato me puse a chatear y me encontré con un tipo que hace mucho chateábamos pero no nos conocíamos y hoy se dio el momento y nos juntaremos.

Llegué a su depa que queda en plena Alameda con Tenderini. Un departamento de dos ambientes muy acogedor. No esperamos mucho en el sillón y empezamos a atinar. Cuando se empezó a calentar todo lo que se pudo nos fuimos al dormitorio que tenía dos camas, no me pareció extraño, él podía vivir con algún amigo. Después de atinar y mucho sexo oral de parte de ambos, nos pusimos a conversar y le dije que yo lo conocía y que habíamos atinado una vez en la disco, él se sorprendió y me dijo, no lo creo me acordaría y fue en ese instante que me mostró una foto que tenía y ahora era yo el que me sorprendía, tenía un hermano gemelo y era su hermano gemelo con él que yo atiné. Que risa y plancha.

Chucha, parece que me he puesto un poco puta estos últimos tres días. Creo que sí, pero con los cuidados ultra necesarios que se necesitan para pasarlo bien.

¿Será que los gay pasamos por períodos de creernos putas y atinar pa’ sentirnos bien?

Estoy en el depa de mis amigos y llamé a Luis a su celular, el cual no respondió. Luego llamé a su depa y me respondió una amiga que me dijo que no sabía a que hora llegaría. Volví a llamarlo al celular y nada. Presentí que se estaba negando y como sabe mi número lo llamé de un teléfono público y ¡Bingo! Contestó diciéndome que acababa de llegar.

¿Nos damos o no cuenta cuando no nos quieren ver o nos están dando la cortá?

A los minutos de hablar con él estaba tocando el timbre de su depa, diciéndole que era un pendejo de mierda, que yo no era gueón, que me había dado cuenta que se estaba negando y no quería verme. Y me dió la respuesta que dan todos, no estoy preparado, estoy confundido, no quiero nada serio todavía, etc. Le dije no es más fácil decir no quiero seguir contigo que inventar situaciones.

¿Decimos esas frases para no decir la verdad al otro?
¿Son esas frases, palabras para sentirnos mejor?

Y ahí lo dejé en la puerta de su depa, y con la claridad que no estoy pa’l gueveo de nadie.

Después del famoso término del que sé yo, me fui a casa a dormir ya que estaba agotado pero Alexis y Guillermo su primo llegaron a buscarme para ir a la disco y como no soy nada de rogao a la hora de ir a bailar acepté, pero antes me tomé mi trago favorito, un vodka tónica, pisco sour para Alexis y Guillermo, además de un pito para los tres.

Lo pasamos súper bien, bailamos y tomamos. Guillermo se fue antes con un viejo que conocía. Alexis se reencontró con él mino del sábado anterior, un pendejo llamado Héctor. Vamos a ver cuanto le dura este romance a mi amigo.

Llegue a casa a las 5:30 y al despertar me pregunté

¿Qué haré hoy domingo?

Busqué los números de algún pinche del pasado y encontré uno del sábado anterior. Se llamaba Alejandro, buenmozo, profe de inglés y más alto que yo. Hablamos un rato y quedamos de llamarnos en la noche. Terminé acostado todo el día y con la ansiedad y nostalgia que tenía me dieron ganas de comer algo dulce, así que me levanté y compré tres pasteles los cuales a los 10 minutos ya me los había comido.

¿Con la ansiedad y la nostalgia porque nos dan ganas de comer?

En la noche llamé a Alejandro, conversamos y recordamos algunas cositas que hicimos cuando nos conocimos y algo importante, me pidió el teléfono de mi casa porque no quería perder el contacto conmigo.

¿Qué señal será esa?